Arquitectura Tradicional Ibicenca

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Nuestro hotel Boutique Ses Pitreras se encuentra en una casa de estilo ibicenco de los años 70, completamente reformado, como ya os contamos en uno de nuestros post anteriores.


En Ses Pitreras, ponemos a su disposición un espacio contemporáneo y últimas tendencias en interiorismo pero siempre conservando un espíritu ibicenco. Por esto, pensamos que puede ser interesante traer a nuestro blog, información relativa a la arquitectura tradicional ibicenca, sus casas y fincas. Unas construcciones tan características y vistosas, que se pueden ver esparcidas por todo el territorio de nuestra isla de Ibiza.

Las casas ibicencas (casa payesa) son pura sencillez, normalmente en ese color blanco tan característico de sus paredes. Una arquitectura sobria que se ha servido de la sabiduría tradicional y se ha ido transmitiendo de padres a hijos, persiguiendo la subsistencia y practicidad.

Antiguamente los ibicencos, a la hora de embarcarse en una nueva construcción, seguían una estricta planificación. La casa debía estar situada en una superficie elevada, para evitar humedades y lluvias torrenciales, con una leve inclinación dejando la montaña a su espalda, así quedaba protegida de los vientos del norte. La entrada siempre mira al sur, para recibir continuamente la luz por sus gruesas paredes, que hacen que las casas conserven una temperatura fresca en verano y cálida en invierno.

Es una arquitectura sencilla, de planta rectangular y líneas rectas que se inicia con un espacio principal, a la que se le iba anexando otras estancias según las necesidades; habitaciones, cocina, almacenes u otras dependencias. Techos cubiertos con vigas de sabina y el tejado llano para aprovechar el agua de lluvia.

Las paredes son anchas y encaladas, a veces los muros se exhiben desnudos exponiendo la piedra acompañadas por pequeñas ventanas, más estrechas en la parte exterior que en el interior, emulando una fortaleza. Arcos en los porches, una gran puerta principal de madera y una fachada orientada al sur.

Las fincas suelen mostrar un paisaje colmado de campos cultivados, dispuestos en bancales y muros de piedra. Asimismo podemos encontrar en su entorno elementos arquitectónicos tradicionales, como la casa del carro, molinos de harina y aceite, el granero, horno de cal, secadero de trigo (era) y alguna carbonera (sitja).

A día de hoy, la mayoría de las casas payesas, se han convertido en casas de lujo, muy deseadas y cotizadas.

Esperamos os haya gustado nuestro post!.